Playas libres de tránsito en Brasil

Escarparle al humo, a las bocinas y el tránsito generado por los carros y disfrutar de playas sin coches es posible.

En el litoral brasileiro, existen diversas playas en cuyos alrededores los vehículos motorizados (exeptuando embarcaciones) no entran. Se trata de lugares en donde la naturaleza es quien dicta las reglas, y en los cuales, casi siempre, el único medio de transporte para llegar son las piernas.

Aqui abajo, podrás conocer rincones paradisíacos (e ver tambipen como ir haciendo un intercambio de casa)

Ilha de Boipeba (Bahia)

Imagen: Marcel Vincenti/UOL

No es porque sí que el litoral de Bahia, es muy buscado por turistas que quieren relajarse y huirle al mundo moderno. Este pedazo de tierra está repleto de orillas donde el asfalto ni siquiera existe. Playas como MoreréBainema y Cueira (la de la foto) están conectadas por caminatas de tierra que no son recorridas por carros y ofrecen únicamente una agradable arena suave para que los turistas caminen por la sombra de las palmeras y al lado de un cálido océano Atlántico.

De vez en cuando, aparece en el horizonte algún nativo transportando productos en moto o cuatriciclo. Pero eso no es suficiente para sacarte el ambiente de paz de Boipeba, uno de los más lindos y pacíficos destinos del Noreste brasilero.

Bonete (Ilhabela)

Imagen: Getty Images

Ilhabela, en el litoral norte de São Paulo, es un lugar lleno de playas deslumbrantes. Una de ellas es Bonete, que alberga una comunidad de pescadores y a la cual solo puedes acceder en barco o a través de una linda (pero cansativa) caminata que atraviesa la mata Atlântica y llega a durar cinco horas.

Libre de automóviles, Bonete propicia una deliciosa sensación de soledad para los turistas que, al llegar allí, pasan el día tomando sol sobre una suave arena, aprovechando el hospedaje en camping o posadas agradables y nadando en un mar donde existen olas ideales para surfear. Y ya que el asunto es caminatas, vale la pena subir el morro que queda en el extremo izquierdo de la playa de Bonete, donde encuentras una hermosa vista panorámica.  

Baía do Sancho (Fernando de Noronha)

ImageN: diegograndi/Getty Images/iStockphoto

La Baía do Sancho, en Fernando de Noronha, suele considerarse una de las playas más lindas del mundo. Y, además de estar rodeada por escenarios naturalez de no creer, esta porción de arena es inaccesible para los coches.  Los turistas llegan a este lugar luego de caminar en medio de la naturaleza de Noronha. Y, al pisar la playa, raramente no se sorprenden con la belleza de la Baía do Sancho, en donde hay un mar cristalino y enormes acantilados. Con un hermoso paisaje, el mar que baña esta orilla es un lugar perfecto para hacer snorkel.

Ilha do Campeche y piscinas naturales (SC)

Imagen: JR Araujo Photography/Getty Images/iStockphoto

La Ilha do Campeche es parte de la ciudad de Florianópolis e es un interesante destino en la capital catarinense. Para ir hasta allí, los turistas se toman barcos en la playa de la Armação y, al llegar a tierra firme, tienen la chance de hacer lindas caminatas a lugares marcados por inscripciones rupestres hechas por aborígenes hace más de 5.000 años (todo esto rodeado de paisajes hermosos). Bañada por un mar cristalino, la isla también es un lugar ideal para nadar.

En las afueras de la Ilha do Campeche, Florianópolis ofrece adempas las llamadas piscinas naturales de la Barra da Lagoa (en la foto, que no son parte de la playa, pero sí un escenario compuesto por formaciones rocosas e agua cristalina). Al lugar se llega a través de una caminata que empieza en la región de Barra da Lagoa.

Ilha do Mel (PR)

Imagen: Nelson_A_Ishikawa/Getty Images/iStockphoto

La Ilha do Mel es uno de los principales puntos turísticos del Estado de Paraná, atrayendo gente en busca de contacto con la naturaleza y tranquilidad. En el lugar no entran coches y sobran atractivos para divertirse y pasar buena parte del tiempo haciendo caminatas por la naturaleza que conectan muchas de los paisajes del área. Las playas de Fortaleza y do Farol están entre las principales postales de Ilha do Mel, que también aloja monumentos históricos, como la Fortaleza de Nossa Senhora dos Prazeres (construida entre 1767 y 1769 para proteger la baía de Paranaguá) y el Farol das Conchas, construido en el siglo 19. Hay variadas opciones de hospedaje en la isla. Para llegar allí, es necesario tomarse un barco en Paranaguá o en Pontal do Sul.

Conde (PB)

Imagen: Rafael Illuminato/UOL

Conde es un municipio paraibano que queda a unos 40 km de João Pessoa y que puede ser de fácil acceso para carros. Sin embargo, al desembarcar de los coches, cerca de la orilla, los turistas pueden rápidamente encontrarse en una playa donde los coches ni se pueden ver. Aquí se encuentran enormes acantilados rojizos que dominarán el horizonte, haciéndole sombra a gran parte de la playa y complementanto el paisaje del mar. Uno de los lugares de la región para librarse de los carros (y de la ropa) es la playa de Tambaba, con parte de su orilla frecuentada por nudistas (y con acceso controlado). Mayor contacto directo con la naturaleza, imposible.

Ilha Grande (RJ)

Imagen: Getty Images

Los turistas no pueden ir en auto hacia la playa paradisíaca de Ilha Grande, en el litoral del Estado de Rio de Janeiro. Muchos viajeros dejan sus carros estacionados en Mangaratiba o Angra dos Reis y, desde allí, se toman un barco hacia la isla. Al llegar, los visitantes van a pie hacia playas rodeadas de naturaleza como Lopes Mendes (en una caminata que comienza en la Praia do Pouso). También es posible hacer tours en barco hacia las playas de Ilha Grande (que, sin dudas, es de las más lindas del Sudeste y para mucha gente de Brasil). La mayoría de los turistas se hospedan en la vila do Abraão.

Praia da Engenhoca (BA)

Imagen: DrC_Photography/Getty Images/iStockphoto

Itacaré, en el litoral baiano, tiene playas urbanas accesibles en vehículos automotores y también orillas a donde no llegan los coches. Una de ellas es la praia da Engenhoca, con un escenario salvaje y olas muy buscadas por los surfistas. Esta bella región de arenas blancas está protegida por mucha vegetación y palmeras, perfecta para pasar el día en el medio de la naturaleza. La Engenhoca es parte de la llamada Trilha das Quatro Praias, a la que se accede por la rodovía BA-001.

Ilha do Cardoso (SP)

Imagen: Divulgação/SIMA

Turistas acceden a la Ilha do Cardoso, en el litoral sur del  Estado de São Paulo, con embarcaciones que salen desde el píer de Cananeia (durante el trayecto se pueden apreciar delfines). Al desembarcar, los viajeros tienen a su disposición playas de aspecto intacto y donde los carros ni existen. Entre esllas esta la praia da Laje y Cambriú. Y como si fuera poco se pueden hacer caminatas ecológicas en la isla, como la Trilha da Cachoeira Ipanema, que oferece un mirador hacia la playa de Ipanema, además de incluir un recorrido hasta la catarata de Ipanena, que tiene unos 5 metros de caída y olla para bañarse. Parte de la Ilha do Cardoso, la vila de Marujá oferece diversas opciones de hospedaje para los visitantes.

Praia do Forno (RJ)

Imagen: Cristian Lourenço/Getty Images/iStockphoto

El balneário de Arraial do Cabo aloja algunas de las playas más lindas de Rio de Janeiro. Y, si tu intención es huirle a los coches, una buena opción es ir a la praia do Forno. A esta porción de arena se accede a través de una caminata a partir de la praia dos Anjos o en passeos en barco. Y el paisaje de la playa es deslumbrante con un mar calmo y cristalino, perfecto para un chapuzón en días de calor.

Texto de Marcel Vincenti, Colaboração para UOL en la página Viagem.


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