Mi forma preferida de viajar

“Yo necesitaba de una forma económica y confiable para viajar: el intercambio de casas fue la solución ideal para mí”.

Foto de perfil da Andrea, fundadora da BeLocalAndrea Aguiar* 

Siempre me gustó viajar. Cuando aumentó mi familia, aumentaron mis gastos y responsabilidades y comencé a buscar formas alternativas para continuar viajando como antes, sin salir de la comodidad y la seguridad, sabiendo que mi casa estaría en buenas manos y preservando nuestro presupuesto familiar. Yo necesitaba de una forma económica y confiable para viajar: el intercambio de casas fue la solución ideal para mí.

Antes, cuando viajábamos de vacaciones, siempre me daba miedo ver la deuda de mi tarjeta de crédito el mes siguiente. Los costos de los hospedajes llegaban a ser más del 50% de todos mis gastos de viaje, sin hablar de las tarifas extras, como el minibar, internet, etc. Esa limitación en el presupuesto nos obligaba a limitar el número de viajes al año. A penas terminábamos de pagar las cuotas del primer viaje cuando ya comenzábamos a pagar las del próximo, sin respiro para nuestro presupuesto. El entusiasmo por los viajes siempre estaba acompañado de un sentimiento de culpa debido a los gastos. El intercambio de casas cambió eso de forma radical. El tiempo de viaje paso a depender del tiempo que teníamos libre en el trabajo, y no de nuestra disponibilidad financiera. Volvimos a viajar más, y lo que es mejor, sin miedo de endeudarnos con nuestras tarjetas de crédito.

Y eso no solo fue economizando en hoteles, también disfrutamos de la comodidad para realizar comidas rápidas en casa, haciendo compras en los mercados locales y preparando todo en una cocina de verdad. Quién tiene hijos o alguna restricción alimenticia sabe el gran valor de eso. Y quien tiene una gran familia sabe que comer todos los días en restaurantes es poco práctico.

Nos gusta tanto esa forma de viajar que incluso, cuando el presupuesto es más suelto, seguimos optando por hacer intercambios. Aprovechamos esos ahorros para frecuentar buenos restaurantes, hacer paseos más costosos y hacer un poco de compras.

Y por supuesto, al principio estábamos un poco inseguros, pero, las buenas experiencias se han repetido y hemos adquirido una gran confianza en esta forma de viajar que nos ha permitido conocer muchos lugares sin dañar el presupuesto de nuestra familia.

*Andrea Aguiar es fundadora de BeLocal